Algo más que un tigre de papel
La jornada, 15 de abril de 2003
En la segunda guerra del Golfo, Washington demostró su superioridad militar y económica. La administración de George W. Bush ha decidido volver a dibujar la geografía mundial, en la que Irak es apenas una estación de paso, no sólo por consideraciones ideológicas o por la búsqueda de recursos naturales, sino también porque está convencida de que el poderío estadunidense no puede ser contestado.