Atenco: raíz y razón
La jornada, 23 de julio de 2002
El decreto presidencial que expropia más de mil hectáreas de San Salvador Atenco no sólo afecta las viviendas y tierras de labranza de sus pobladores, sino también su iglesia y el panteón donde descansan sus muertos. Se pretende desaparecer casi todo aquello que para la comunidad es sagrado, es decir, diferente, y más importante que la realidad ordinaria: lo que le da continuidad y raíces.