El asesinato de Miroslava Breach y la narcopolítica
La Jornada, 02 de enero de 2018
Ocho balazos de arma calibre .38 le disparó un sicario a Miroslava Breach. Todos dieron en el blanco. Eran las 7:06 de la mañana del pasado 23 de marzo y la periodista se alistaba a llevar a su hijo Carlos a la escuela. Al lado del cuerpo sin vida, el asesino dejó un cartulina con un mensaje: “Esto te pasó por lenguona, por estar cerca del gobernador. Ahora sigues tú, Javier. Firma el 80”.