Tlachinollan y Ayotzinapa
La Jornada, 01 de septiembre de 2015
Una ruta invisible une los poco más de 170 kilómetros que separan Tlapa de Comonfort y la antigua Hacienda de Ayotzinapa, en Tixtla de Guerrero. A través de ella circulan el dolor compartido, la solidaridad genuina y el acompañamiento desinteresado de dos comunidades que se han hecho una sola: la que se articula alrededor del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y la que forma la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.