Las molestias de doña Verónica Sada
La Jornada, 12 de noviembre de 2013
La diputada regiomontana Verónica Sada Pérez está harta del plantón magisterial. En la ciudad de México ella vive en un departamento de lujo no muy lejos del Monumento a la Revolución. Y, a pesar de que tomó un curso de budismo tibetano y meditación en la Casa Tíbet México en 1998, no tiene paciencia con las protestas de los docentes. No le gusta nada lo que los maestros hacen y dicen.