Antonio Villalba: la ceremonia del adiós
La Jornada, 25 de noviembre de 2008
Escasas semanas antes de morir, gravemente enfermo ya, Antonio Villalba fue homenajeado por sus compañeros y amigos de toda la vida con una fiesta. No obstante su debilidad física, bailó, comió y tomó, como siempre lo hizo. Casi al final de la celebración dirigió la palabra a los asistentes para recordar que la lucha obrera debía ser alegre. Al terminar su discurso sacó a bailar a su compañera como si fuera una boda o unos 15 años y no una ceremonia del adiós.